viernes, 4 de julio de 2014

Vista muerta

Es belleza la idiosincrasia maligna
-belleza de lo poco adorable-
si un chasquido, un parpadeo rápido
de la repugnancia.
Estoy viéndome, estoy viéndonos viéndolo,
viéndonos viéndome la desgracia
de aquella eva y manzana
mujer mordida, mujer túnel de gusanos
mujer colgada de un árbol
Y el aullido del diario que ni llama ni hiere
Y me ocurrí en su vagina llena de arena y ojos
con el vuelco del sollozo ya dormido
y la garganta llena de grito.
Y las manos ahora mías eran cunas mecidas
que al viento peinaban el suelo de consentimiento.
Y mi trenza derruida y gacha
el velo negro de mi guerra a mi instrucción perenne.
Y las piedras a mis pies eran rosas últimas.
Me volví a los vivos y les dije:
Nadie
Y ellos:
Infierno, infierno, infierno.
Y aquellos sacaron fotos
muerta
Y cavaron la tierra de pureza
muerta
Y estos se llevaron la fruta y el agua negra
muerta
Y las moscas
muerta
Y el viento que mece
muerta
Y el párpado.