viernes, 21 de febrero de 2014

Presidentes y presididos

Horripilación hermosa,
como tu rostro arrugado de alegría
satisfecho de tu éxito indulgente.
Sí. Horripilación, hermosa.
Como es hermosa la ignorancia tuya
del que calibra la vida de la tierra
desde un océano tempestivo.
Te has vuelto negruzca nube
que no se sabe cuánto lejos
y, sin embargo, poco importa.
Enterrarás las almas más abajo
de donde se es cultivo próspero,
ahogados del sollozo tuyo
que allí a los lados de tu asiento democrático
es suspiro grácil que germina los bailes de los vientos.
Porque no tocas, no hueles,
no penetras cada cuerpo a tierra
del que te han hecho patrón.
Horripilación hermosa tu pasaje corrupto
desnutrido de valientes sonrojados
que alumbren en cuerpo los rellenos
de los actos de des-gracia
que pueblan sin asentarse los diarios de color complacidos.
Nos darás la gloria apenas fugazmente
o harás de España una isla de piratas.
Horripilación hermosa
cuando el timón tuyo es un reloj sin manecillas
al que se oye girar y en su mudez nada mueve.
Y ahora que ya tan sólo aguardas
haciendo de tu ventura un remar con agujas,
denostas a los hombres
por ser hombres de tierra.