viernes, 12 de abril de 2013

Cuestiones casi fundamentales


Es la vida una cama llena de pesares,
es una trampa la náusea efervescente
que nos desaconseja medusas o úlceras
y nos amortigua.

Es un diván prometido de verdades
y risas de absurdo que dicen me estás jodiendo
cuando da la hora en las copas aguadas
y nos cierran.

Es la carne que se nos pasa entre hierbas
una morgue dietética de cipreses frescos,
y el preludio es un engaño de antecedentes
y de orden.

Es acaso el sueño un vertido de basuras
descartadas de tragedias de cobardes pragmáticos
y entonces los pies izquierdos absurdos pésames
por no darse antes.

¿Quién sabe?
Yo no lo sé.


lunes, 8 de abril de 2013

Originali mundo


Ah, maravilloso mundo decrépito...
maravillosas glorietas llenas de indecisos,
maravilloso pulmón verde tapiado que es broma
y excusa ociosa de encadenados nostálgicos herbívoros.

Ah, tremebundos y entrañables imserséticos,
dadores de pilares como bastones revenidos arrojados
y su venganza tácita en asientos de autobús y colonias,
aroma tentativo en grado de camuflaje y genocidio.

Y los despachos y las torres, ah, ventanas del suicidio
de marrones más que ocres, utilitarismo plácido
vestido de moquetas y retratos de escritorio inglés,
juego de pluma, mojasellos y post-its de organigramas.

Ah, qué tarde se ha hecho en la inmundicia de tu rostro.
Antes, cuando nadie y los teólogos, asomaste magia buena
y, sin embargo, te has callado ficción hortera de huracanes.
Ah, qué viejo estás y cuán inepto...




jueves, 4 de abril de 2013

Vaciados del hueco nostálgico


Descalza de quehaceres la nostalgia
se deshizo del arcón el frío de las reservas.
Puso su rostro entre sus palmas sin queja
y miró el eco de sus ojos en vanguardia.

Resultó querer la vida como anécdota
desprendidos el pesar y los autómatas,
y cuando ya se hubo restado vacuos nómadas,
volvió la carne al hueso con parábolas.

Reuniose, sin embargo, con prejuicios,
con efectos que también se apuntan siempre,
a pesar de que la vista arruga y sigue a la frente
y la nuca hace cortina del atrás un acertijo.

Cuando cae del busto pétreo su erosión continua,
cuando amaina por fin el soplo perpetuo y leve,
abre sus ojos arenosos la eternidad rupestre
dudando si es que el fuego la apacigua.


martes, 2 de abril de 2013

El color del agua


Como gota que se vierte de su exilio
y se agota en una cama de hoja verde,
ocultándose la lluvia glauca sangre,
así soy yo de ti.

Mojado que difuma los ropajes
y llora prendido intento su caricia,
colgante su presencia, cordón curvo,
así soy yo de ti.

Vapor que es sudor limpio sin preacto
si interrumpe níveo rostro hervido ascenso,
se escurre de la piel huella abatida,
así soy yo de ti.

Así soy yo de ti cuando arribo efluvio,
cuando a tu cuerpo que es mano cóncava,
como el color del agua.