jueves, 24 de octubre de 2013

En lo alto de siempre

Estoy en lo alto de la vida
siendo todos los inviernos.
Siento ganas de caerme en los abetos
de hace casi una historia.

Apenas han venido seis trajeados
mirando el camino que ha estado siempre
como de no haber nunca nacido
o llevado puños negros en el vientre.

Gritan:
¡¿Qué es aquello más allá de las orillas?!
Subidos unos en otros a los muros:
¡Que robe el aire el testigo a su difunto!
¡O que ahogue la huella a los futuros!

No han llovido aún tantos guijarros
cuando estoy casi en lo alto de la vida
soportando la sequía de los pecados
que hace llanos en los ríos que se agotan.

4 comentarios:

  1. Quédese ahí, no baje, apenas mándenos estas señales inquietantes... Un abrazo.

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  2. ¿Qué es la sequía de los pecados?
    ¿Por qué?

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    Respuestas
    1. La aparente inmunidad, la indiferencia, la escasez de plagas de langostas que nos abran el cráneo. Porque nadie ha muerto aún abriendo la boca y sacando la lengua hacia arriba...pero ya llegarán las montañas.

      Grande beso, Sarco

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