martes, 2 de abril de 2013

El color del agua


Como gota que se vierte de su exilio
y se agota en una cama de hoja verde,
ocultándose la lluvia glauca sangre,
así soy yo de ti.

Mojado que difuma los ropajes
y llora prendido intento su caricia,
colgante su presencia, cordón curvo,
así soy yo de ti.

Vapor que es sudor limpio sin preacto
si interrumpe níveo rostro hervido ascenso,
se escurre de la piel huella abatida,
así soy yo de ti.

Así soy yo de ti cuando arribo efluvio,
cuando a tu cuerpo que es mano cóncava,
como el color del agua.


5 comentarios:

  1. Sabes?...cuando entro a tu blog me doy cuenta que haces poesía muy en serio. Mucho.

    Al beso. Sí.

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  2. La otra noche te comenté este poema y los enanos malditos del desierto se lo robaron. Decía sobre la seriedad de tus poemas, decía también más cosas, pero pero.

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  3. :) Lo leí por correo aunque aquí no aparezca.
    Agradecí aquello, comentario vitamínico.
    Gracias muchas, Sarco.
    Al beso.

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  4. La realidad es tan efímera como tus versos... besos!!

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  5. Señorita Valero, usted emociona, por si no lo sabía.

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