lunes, 4 de febrero de 2013

En todas partes


De un cigarro que al hacerse menos
cae precipitado de su muesca.
De un andar varondandesco
excusado en castañuela de tacones nobles.
De una multitud caprichosa
que ha sentenciado abrigarse la cabeza.
De un ejercitado pensador
o de una barba que es acto reflejo.
De un cuerpo acalorado
que desnuda su frío en los autobuses.
De un condicional desorden
que no habría de no haber sido pronunciado.
De un ineluctable dulzor terrible
que de batalla se lidia en escaparates.
Esto va de un tú que de no estar
sirve a mis anhelos sus costumbres.



9 comentarios:

  1. fortuna, escribes fortuna.
    y no me refiero al cigarro del verso primero.
    fuerte abrazo.

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    1. Bien lo sabes, bien lo sé.
      Aunque también había Luckys...
      Grande beso

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  2. He abierto la ventana sólo para cerrar la noche...

    Bs.

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  3. Cielos, lo de varondandesco llega a los entresijos remotos del alma (tú sabes).

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    1. Jajaja...Yo sé, yo sé...
      Pues ya no quedan barberías de esas, de palmadita en la cara con un buen chorrito de esencia de varón...
      Un beso, Juan Antonio.

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  4. me gustan las barbas, los dulzores terribles y tus palabras, un abrazo srta.D :)

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