jueves, 21 de febrero de 2013

Diré que


Diré que el sótano de nuestra casa
es de nuestra vida un autoentierro.
Diré que atreveremos herir al cuervo
como de no saber si bufa o grazna.

Y es tanto decir esto que escribo
como pedir la palabra y responder silencio.
Diré con otra lengua que haya muerto
“miraos en mi pecado que es abismo”.

Que tornaron las luces de ser un soplo
a interrumpirse en placeres de yeso.
Diré que las uñas de los carpinteros,
diré que rasgaron las tablas sus odios.

Cuando adviertan las astillas en sus cunas
amén de interruptores en los sexos.
-Y es tanto decir que gime el verbo...-
Se arderán en el chasquido serrín y musa.

Precipitados a olvidarnos la querencia,
contagiados de la inercia a abastecernos,
diré que la nostalgia muda en invierno
vistiendo de trasteros larvas enfermas.

9 comentarios:

  1. grajeo ante el sonido de los cascos de un caballo. he de salir, un coche fúnebre me espera.
    un abrazo.

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  2. No lo dices Nuria, lo gritas, lo escribes y no lo dices. Respeto a los sótanos que hay hombres muertos en la boca.

    Poemazo señorita.

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  3. Un autoentierro, Nuria, si.

    En esos sótanos tan llenos al fin y al cabo está uno solo con todo aquello que quiera traer.

    Inmenso poema.

    Besos

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  4. La nostalgia también es un sótano...

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  5. El primer decir me sepultó cerca del sótano. Después percibí las astillas en la cuna y la ausencia de hogar y el olvido de la querencia.
    Gran poema.

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  7. Nunca quise dejar al azar caer en sus inercias...

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