martes, 25 de septiembre de 2012

Palabra y/o amor

El amor es sólo palabra...
Y la palabra humana, finita,
en la boca ligera de carne
y pasiones vendidas en sótanos ciegos.
Y tan ingenuo...
Porque quiénes sino estos
creen que no es sólo tal cosa.
Cosas, palabras y cosas...
Invento grato, añado,
de los héroes despiadados,
dueños de regimientos dispersos
e inmersos en sumas libres.
Una suerte de fonemas
gritados a una melena
que se aleja dejando a medias
los dramas escritos.
La palabra en los labios...
El sexo pronunciado
en oídos saciados de ondas,
de curvas que el silencio brinda
a su mejor dama.
La palabra acariciada en el tirante...
y luego la espalda...
La palabra que revela
dónde hallar la retaguardia.
Sutil, sencilla...
como dos clavículas,
como la presa inundada
que desciende entra la pérdida
del razocinio,
y las llaves y los calzoncillos...
Y allí hállome perdido,
más allá de sus tobillos,
en el inútil esfuerzo
de en el vientre del averno
recordar estancia.
Letras malvadas...
Unión de cabellos y pecas,
del cálculo frío del síntoma
y la enfermedad febril que conlleva...
Sólo el amor es palabra...