jueves, 28 de junio de 2012

Furibunda corpus


Lánguida lengua ralentiza la falange
que recorre el recoveco del roedor  sin rima roble.
Y las pausas de los pasos  hasta el pasto paisajista
Amamantan de amianto la mentira del amante.


Ni la causa del casero que a sí se cosecha quisto,
ni la sonrisa sin rasgo, rasa, del rostro arrasado,
justifican las fajas fingiendo fieles falacias
Ni aprueban en pubes oprobio de bravo lambisco.


Cordura en cordeles cardados del cuerpo
desalma de látigo el ego en libido,
encaja la ‘quija’ en cajones de saco
y azuza a los zafios de falos funestos.


Marchitan los techos morales maltrechas,
durmientes del hecho que acecha mutante.
Baldosas violadas en bailes baldíos
y camas que emanan la muerte que merman.


martes, 26 de junio de 2012

El compás de las flores


                                              La querencia de la rosa
                                                           revolotea la fosa,
                                                          estropea la prosa
                                                      y aguacha el jardín.


                                           El clavel gruñe su precio
                                                        en cuplés de necio
                                                   y cartea al desprecio
                                                            en San Valentín.



                                   La orquídea juega a otra liga
                                                     cual rauda hormiga
                                                                     de su festín.

                                                                                                                      
                                           Lúgubre cactus sin verso
                                                  donde quede inmerso
                                                           en gota y carmín.





domingo, 24 de junio de 2012

Se autodestruirá en 5 segundos

Capto el sonido de una gota, otra, otra...
Enciendo un cigarrillo a la segunda. Fuff... Humo. Una O lejana. Busco romperla.
Me recuesto. Otra, otra...
Análisis grosso del tiempo y, en particular, del mío, del vano inconformismo del intento y el atropello diario que me practico con puntualidad inglesa. Del qué hago escribiendo notas vacías en un cojín de horrible estampado, quebrando las letras y mareando las líneas. Oigo otra, otra... Suspiro.
Un domingo a las ocho de la tarde, suspiro.
Es difícil comprender que te has dedicado a conducir en dirección contraria cuando no encuentras coches de frente y cierras los ojos en las señales. Humo. Como si ellos tuviesen la culpa...
Lo cómodo, lo suicida, nos invita a continuar sin hacer cambios de dirección. Total, no nos hemos cruzado con nadie... Es una putada dar la vuelta a mitad de camino y encontrar al fin atasco. Ahora que lo pienso, sería, cuando menos, curioso encontrar atasco en un intento de despido rápido, en cualquiera de sus acepciones. Qué digo...me pierdo en la metáfora... Humo.
-A veces el más concurrido es el buen camino, me digo.
-¿Desde cuándo te limitas a seguir sombras?, me respondo.
Suspiro.
Y otra, y otra...

viernes, 22 de junio de 2012

Por los siglos de los siglos



Silban la botella verde
Y las chapas del laude.
Calla el perro que muerde
Porque es un fraude.

Mata la puta,
Que vive del caire,
Al chucho de un taire
Por tan vil permuta.

Y el rácano sismo
Apedrea la farola
Y rompe la aureola
Del santo espejismo.

La inercia retuerce
Los bancos de pena
Y el callo no ejerce
En la piel de la hiena.

Gargantas de lodo.
De báculo, excusa.
Nació hipotenusa
Del recto y del modo.

Testigos de grietas
Otean la coyunda
Y desnudan  libretas.


                                                                                                               
                                     (Vuelven las hojas al árbol.
                                     Tras el verano baldío
                                     Vuelven los huesos al carpo.)

miércoles, 20 de junio de 2012

"Le estorba lo negro"





Es difícil saber dónde está el principio, el origen de todo este absurdo cambio deshumanizante y sistematizador.

Las cajas de zapatos aguardan vacías que la mano romántica olvide el ambiente y recicle el medio.
Las cintas de cassette lloran, momificadas de adhesivos, viendo cómo en el sarcófago se deshacen las joyas y dejan de nutrir las esperadas letras.

Las cámaras rápidas, los formalismos, los tableros de ajedrez boca abajo, los radios de omisión obligada...
Somos una boca llena de cables pelados que asoman peligrosos a conexiones incorrectas. Y en la indecisión del color, se produce la tragedia, suceden los chispazos y quedamos a oscuras, sin rostros ni manos.
Hemos convertido nuestra huella en una caja de plomos.
Las redes como tales nos atrapan y trasladan congelados. Es por la muerte, que duele y daña. No es otra cosa que el aire, el haber cogido aire, ¡olido, saboreado, acariciado, sentido, palpado...!
Sigo escribiendo cartas revolucionarias, apilando cajas de costumbres obligadas. A mí me dolerá...
Nada hay más mágico que los puntos suspensivos de una pluma, puntadas de un paño de flores que seca las lágrimas espontáneas que vierten del emocional pulso.
Y asirla y olerla y besarla...y buscar más sobres negros, capricho de antaño, o una revista vieja con una imagen preciosa que no mate el sello. Tres gotas de perfume...Ay.
Y qué de la voz desesperada más allá de madrugadas grises que se ahoga en pausas y muere en los silencios, la que canta soplidos que nunca parecen llegar como el abrazo...
Todo se destruye hoy, ya no hay versos enterrados ni fotos que poder quemar en ilusos arrebatos; servilletas con marcas de copa y una fecha que recuerde que ese día nos quisimos.
Inteligentes cacharros y cachivaches apuestan en los callejones quién guarda más corazones, serviles apoderados... Mientras tanto, sus dueños rebuscan en sus bolsillos propinas gentiles entre los pétalos y el arroz pasado.
El romanticismo sigue mendigando piropos y robando poemas. Dudo que sepa escribirlos sin corrector...

lunes, 18 de junio de 2012

Mientras duerme


Blanco, todo blanco.
Imanta mis dedos...

El voltaje se desprende 
en extensiones de negro.

Recorro los poros
manchando de polvo 
la mano excitada.

Frente que piensas,
arrugas negras.

Pesadas mejillas,
también negras.

Y en el impulso aún virgen,
adicción que ahuyenta los errores
y desliza en el sudor caricias.

Pasiones, busco pasiones.

La calma se confunde 
en la sonrisa iluminada
y se destruye.
Oscurece.

Aprovecho que está dormida
y le cojo la mano,
y la beso en su boca rosada
de tez indecisa.

La arropo en mis sábanas.
Le regalo mis palabras suyas
y sus ojos nuestros.

Brillan sus pupilas.
El boceto ha muerto.

domingo, 17 de junio de 2012

Progresa Adecuadamente


Que qué es el amor... El amor... Si hoy me preguntasen tal cosa negaría rotundamente cualquier cercanía o conocimiento del término...nunca me atreví a calificarme de experto. Tal vez alumno perpetuo y repetidor constante de tan complicada materia, asignatura troncal, por supuesto.
Pero tampoco me consta tal hecho si no es por un par de calificaciones basadas en la manía siempre infundada y un diploma de asistencia a seminarios de duración variable a la par que caprichosa.
El amor de padres es familiar, es sereno, es cálido. Es un río con una noria que siempre gira y un agua que siempre fluye. El olor a castañas asadas, a suavizante de madre y potaje de abuela. Es compartir las faldas de la mesa y grandes preguntas con respuestas sencillas. Ese es otro amor, sin calificaciones ni elecciones.
Es puro...o no es.
Pero el pasional...hace que las leyes de la naturaleza sonrían desafiantes, que la ciencia se convierta en mera suposición. El que todo lo mueve y todo lo destruye. 
Es el grito y los puzzles de porcelana con forma de plato, los botones rotos y el maquillaje corrido.
Las miradas furtivas e inquisidoras sin traducción escrita posible. Nuestra mejor venta, nuestro mejor yo.
El que no tiene ojeras ni mal despertar ni un pijama de franela o una mala digestión. Errónea estrategia.
Tan frágil y etéreo como los suspiros que lo acompasan. El bajista de un blues que sólo a veces se atreve a ser solista.
Este otro amor no tiene llaves, ni papeles, ni sangre. Sin embargo, inventamos candados, oficialidades y órganos culpables. Sentimiento discrecional del que algunos pretenden hacer derecho.
Estamos perdidos si pretendemos guardarlo en conserva...
Las alas están hechas para volar y el amor es. Lo demás es un pato disecado o una telenovela cutre donde el blanqueamiento dental suple a la imaginación. O a mí me lo parece...


(De qué me sirven cien amantes que no tengan los pies fríos...)

viernes, 15 de junio de 2012

Recitales excitados


Voz, que vienes a mi mente, arrebatadora,
sinfonía de fortes y pianos estremecedores y
mecedores...

Manos, que te expresan y dibujan en el aire,
de fuerza y vigor te insinúan y erotismo y
pasión te revelan...

Espalda, que confirma mis oscuras sospechas 
y tan firme y recto te presentan. Tanto, 
que cabalgaría en ella...

Y eso, eso que sale por tu boca, lírica apasionada 
que desgarra mis entrañas y armoniza mis sentidos...
Locura que me arranca el pelo y me desabrocha la ropa...
Que me hace traspasarte cuando te miro embobada...


El corazón en los acentos... El corazón en los acentos...

miércoles, 13 de junio de 2012

Extraña nota


La caldera estaba 
pidiendo a gritos 
que girase la válvula
de la presión.

Abrir la puerta
y la ventana
para que haya corriente...

En algún momento...

Debí llenarme 
de nocivos etéreos
y no encuentro aún manera
de practicar la catarsis...

Cierra los ojos... 

Cierra los ojos...


lunes, 11 de junio de 2012

Terapia de desmierde

Hoy es de esos días en que los castillos resultan ser de arena, como los relojes.
Es cierto que hace viento, es cierto que mis castillos son demasiado altos y los cimientos se construyeron bajo la dirección de un contratista de bajo presupuesto... Maldita burbuja...
He especulado con mi propio destino, invertí en acciones de mi capacidad, s.a, compré bonos de opositor a largo plazo y, sin embargo... 
Todo parecía ir bien, era un valor seguro.
Ahora la volatilidad ha contaminado el aire, ha asfixiado la confianza y nadie arriesga, porque soy aire...o gasolina.
Para mí misma he dejado de ser, tantas cosas... Aposté demasiado fuerte a pesar de mí, a pesar de que sé a dónde pertenezco. Los años me enseñaron a ser conciencia, a ser crítica, sudor y consecuencia.
He jugado a numerar las hojas de un diccionario, he escondido libros bajo el colchón, he dibujado premios que nunca recogí, he cantado canciones que no existían... Aún no sé el porqué...lo cierto es que me fui.
Me dejé llevar por la estadística, huí de lo bohemio, del arte, de la literatura...
Siempre he pensado que las pasiones serían duraderas si no las convertía en imposición, si no las cuadriculaba en horarios y resultados. Siguen siéndolo después de veinticuatro años, debe ser que funciona.
He elegido un camino del que no hay retorno, ningún cruce lleva a la casilla de salida. Tampoco lo pretendo.
Odio perder el tiempo, odio perder mi vida en decisiones erróneas, pero me arden los pies cuando soy consciente de que, ese, tampoco es mi sitio...
Ahora, que tengo verdadera hambre, que despertó más la sed en el desierto cuando ya sólo esperaba el desfalleciemiento, encuentro que todo ha cambiado. Nada funciona como antes. Mi Estado ha quebrado.
Y en medio de la desolación, del fraude, la decepción y la soledad más allá de cuatro tristes cañas cada fin de semana, aquí me hallo, escribiendo, sujetándome en la idea de que, detrás de todo este entramado, de los versos y las cursivas, hay personas cuyas manos se alargan como enredaderas, sedientas de cafés y cigarrillos, de jazz, de sinfónicas, aguarrás y coloquios.
De que a pesar de mí, la otra sigue estando.

(Terapia de desmierde, que lo suelo llamar yo)

sábado, 9 de junio de 2012

Suspensión estática

Experimentando me encuentro, la soledad, a mí misma. 
Buceando me aíslo, por mis entrañas, de lo hermoso. 
Huyendo pronto me hallo, de la oscuridad, en la cima. 
Montones de nada y migajas de todo.  


Recorriendo después suspiro, los ‘y si’, los deshechos. 
Apuñalando cuando saben, madrugadas, a cilicios. 
Ahogando voy cerrando, amaneceres, los resquicios 
De las espadas que atraviesan, de la ventana, mi pecho.   


Mantel de calendarios, anfitrión de mis ausencias, 
Bendice mis llagas al sentarse a la mesa 
Y reparte las palomas que guardaba en la chistera.   


Fango de manto, mancilladero de divagantes, 
Abandona los bocetos de estos huesos atonales 
Y cubre las viudas grises de mis sueños hilarantes.  

jueves, 7 de junio de 2012

Peluquerías Zimbardo


Hoy, día de reflexión.
Viniendo de la facultad, después de mover Cielo y Tierra para conseguir varias cartas de recomendación, me he hecho una declaración a mí misma: “Cortarse el pelo drásticamente antes de visitar a antiguos profes y esperar que te reconozcan, no es de estar muy acertada, maja”.
Después he llegado a casa y la inercia me ha llevado a leer los blogs de obligado cumplimiento. En estos últimos días he notado una tendencia a la reflexión sobre la evolución del individuo. La idea de que el tiempo nos cambia tanto en la personalidad como en la perspectiva.
He recordado una de esas conversaciones/debates llenos de ‘sentencias’ que tanto odio. El núcleo era que “todas las personas que están en la cárcel cumpliendo condena, y siendo culpables, son seres antisociales”. Estos debates adquieren mayor intensidad cuando mezclamos una psicóloga forense, una educadora social y una abogada.
Una idea era que los seres humanos no cambian en lo esencial, el individuo ha de presentar una patología determinada o determinable para que puedan realizarse hechos como, por ejemplo, los de tipo delictivo.

Como no puedo mantener un debate sin echar leña al fuego, utilicé un ejemplo sencillo: Defensa propia, estado de necesidad o deber de socorro, que valorados después por el juez, resultan no ser eximentes. Vamos, entrar a casa y que unos señores sin pasamontañas estén apuntando a mis padres con una pistola, o sucedáneos. Si el cuerpo me lo permitiese y no confiase en la rapidez policial, no dudaría en usar un arma de fuego. Cometería un homicidio o delito de lesiones graves.

Y esto me lleva a Philip Zimbardo, quien dijo lo siguiente en una entrevista:
"¿Cómo podemos estar seguros de qué haríamos o dejaríamos de hacer en situaciones  nuevas, diferentes de las que  hemos  encontrado hasta   entonces? 
Desafío las nociones básicas de QUIÉNES creemos que somos, y lo bien que nos conocemos nosotros mismos y a otros durante nuestra vida. ¿Y cuál es nuestra capacidad de predecir lo que harían otros a los que creemos conocer bien cuando la presión de la situación les seduzca hasta el punto de violar principios morales o legales? Sólo nos conocemos nosotros mismos, a nuestra familia y amigos, a partir de pequeñas muestras de comportamiento en un número limitado de situaciones, en las que a menudo todos  estamos jugando  papeles  concretos. Cuando tenemos la libertad de elegir las situaciones en las que entramos o que evitamos, normalmente nos dirigimos a las familiares, seguras, cómodas,  donde nuestros hábitos aprendidos nos permiten desenvolvernos bien.
¿Qué ocurre cuando nos empujan a situaciones completamente nuevas?
Entonces, los viejos hábitos o las características de nuestra personalidad ya no funcionan o no son relevantes y somos vulnerables a las fuerzas de la situación, tales como la dinámica de grupos para conformarnos, la dilución de la responsabilidad de nuestros actos, la deshumanización de otros, los sentimientos de anonimato y pérdida de necesidad de rendir cuentas, entre otros. Podemos entonces hacer cosas que nunca hubiésemos imaginado que pudiéramos hacer sin las influencias sociales de ese momento y lugar."

Yo soy yo y mi circunstancia, que diría Ortega y Gasset. Nuestra verdad es relativa porque nuestra perspectiva también lo es, el contexto. Relatividad, levedad, seres efímeros que aparecen y desaparecen dentro de una misma existencia. Todo es tan frágil y a la vez tan determinante como una decisión.
Y aún así, dentro de la inquietud y del miedo a que suba la marea, nos creemos capaces de juzgar al prójimo, de empatizar, enamorarnos o incluso de dar la vida por otro. 

Llamaría inmediatamente a un budista si conociese el teléfono de alguno...

martes, 5 de junio de 2012

Período de cuarentena

Persianas bajadas, muro de mi exilio,
delgadas insignias del acertijo,
pasatiempo etéreo que vuelve al prefijo,
techo explorable hasta el codicilio.


Silencios ensordecidos y febriles
por los caminos abiertos en mi caverna,
obsesión de incontables guerras internas,
centinelas de fuego de los candiles.


Telarañas sintéticas forman mi manto,
que aguanto, que piso, que lloro y arrastro
que ahoga los brotes en el padrastro, 
exterminio de mis pies acompasando.


Sesenta resignaciones casi inconscientes se me acumulan,
escarnio constante de mi alma, los cantares,
que bailan entre mis ratos...silbidos juglares.
¡Malditas indeseables, aquéllas, que siempre alumbran!

lunes, 4 de junio de 2012

Cor Vs. Mens

Corazón que lates, simple y llanamente... 
Me das prestado un segundo y te pido otro y los gasto todos...
Cierro tus ojos a veces para que no veas lo que yo siento.
Te engaño y me engaño creyendo que puedo engañarte.
Muchas veces te he maldecido por tus tantos golpes de "estado"
y tu actitud anarquista.
Sé que eres el que siente pero no mandas en lo que se expresa.
¡¿Ahora pretendes ayudarme con esto?! No voy a darle un giro...
Crees que lo puedes todo pero tienes las manos vacías, tu voluntad
no se canjea por dinero.
Y cuando insistes... cuando insistes haces del hormigón arena en un dia de viento.
¿Qué voy a hacer contigo, compañero?
Vomitas romanticismo pero si te llevo una rosa no me abren la puerta.
Todo lo dudas, hasta tu mismo comportamiento.
¡Sé palabra! ¡¡Sé gesto!!

11-11-08 02:30h