lunes, 1 de octubre de 2012

Golpe de suerte


De la llama en la yema pulsada
a las hebras contagiadas de infortunios
del báculo, vara de alivio y bunios
transidos de humedad envenenada.

Del aliento en de la vida ocasión,
en reflejo enmascarado necesario,
maldicen sus cajas, obituario,
en derredor grávida y fértil traición.

De la garganta a los cubos de sangre
flagelados, mejor, resignados,
víctimas de nudos infundados,
aquellos, cerdos de humo y palangre.

Ya en la boca del retorno,
apaciguado el bochorno,
me fumé las letras.

8 comentarios:

  1. Hay un aire raro, no sé si es humo...

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  2. Qué ocurre cuando la sangre se resigna en las galerías desangeladas de la historia?

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  3. Esos contagios me dan pánico.
    Y la vara ni te digo.

    Te fumaste las letras.
    Hiciste bien, los cerdos no las merecen.

    Besos

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  4. Me imagino un hospital poético, con versos mutilados... besos otoñales!

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  5. Te fumaste las letras y te ahogaste de palabras, lo cual arroja el mejor cáncer de la buena vida.

    Bs.

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  6. "me fumé las letras."

    qué dirá la tos?

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  7. Si te sobra suerte yo te la agradecería mucho.

    Saludos.

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  8. Seguro que fumárselas funciona para inspirarse. Ya probaré, ya...

    Un beso.

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