martes, 23 de octubre de 2012

Cueva



Vendré a por ti…
cuando el arado haya dejado libre tu camino.
Vendré sin ropas ni sustentos
cuando las sombras dejen de seguirme a los adentros
de este escondite de piedra y lágrima.
Vendré. Cuando ya no quede nadie.
Cuando las montañas callen los ecos,
la hierba huela a hierba
y las mariposas no duerman en los estómagos
después de adornar platos de autor.
Vendré a por ti, mía, cuando ya no quede nadie,
ni siquiera yo.
Porque vendré con las carnes insípidas
y los ojos indoloros y las manos huidas
y otros rostros tatuados
y los pies diestros.
Vendré a por ti cuando hayas olvidado quién te trajo,
cuando sepa que nunca me habrás nombrado.
Y así,
cuando tampoco quede nada de ti,
a la luz del Sol,
cubriremos tu cuerpo con mi descanso.

20 comentarios:

  1. Con 25 de ayer sigo saltando en los charcos...

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  2. ... cuando tampoco quede nada de ti...

    Oh capitán, mi capitán...

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    1. Tampoco, de haber varios...
      Besos a ti y a tu canto

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  3. He leído poemas hermosos. Este es aun más hermoso que los otros.

    Un beso.

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  4. Sigue saltando charcos, por favor...

    Besos.

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    1. Siempre he odiado los paraguas...
      La lluvia adorna maravillas, como tus aguadas.
      Besos

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  5. Mi Capitán... qué poema...

    Leído, releído y sobre todo, disfrutado.
    Es magnífico!!!

    Besos, te felicito

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    1. :) Gracias, Verónica.
      A mí también me pasa con la niña del terciopelo.
      Será que los internos brillan más intenso que los otros...
      Besines!

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  6. Bueno, Sarco tiene razón. Tanto que yo quisiera que me dedicaran tal belleza. Un abrazo.

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    1. Jajaja! Anda, anda... ¡Si tú vas sobrado!
      (Yo le mando queso manchego y ratones adiestrados en meses alternos,prueba a ver...) :P
      Un abrazo estrujador!

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  7. la placenta es un órgano efímero y a la vez absolutamente necesario para que pueda desarrollarse la maravilla. estoy hablando de este poema Capitán.
    felicidades.

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    1. Interesante paralelismo... :)
      Sin epidural y, si insisto, por cesárea.
      Gracias, David.
      Placenteros besines

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  8. "Cuando las montañas callen los ecos... y las mariposas no duerman en los estómagos".
    Muy muy bueno.
    Me quedo

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    1. Gracias!
      Coja asiento y, si lo desea, suba los pies a la mesa.
      Bienvenido, Walter.

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  9. Respuestas
    1. Jaja! Qué chispitas más estupendas saltan en tus comentarios siempre...
      Besos, guapita!

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  10. "vendré por ti cuando hayas olvidado quién te trajo"


    qué buena frase, qué buena frase.




    te sigo.
    te dejo una página que justo acabo de abrir, por si quieres pasar, estás invitado Capitan Placenta :)

    http://www.facebook.com/VVirginiarota

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