lunes, 20 de agosto de 2012

"La risa se vuelve llanto..."


En estos días de calor irritante y dolor de muelas, también irritante, he percibido una especial excitación ajena en torno a cualquier sentimiento primario. Desde la pasión hasta la ira pasando por el hastío y mirando hacia los dos lados en la envidia y la amistad veraniega.
Resulta destacable un punto concreto: la ira.
Hace unos días, no siendo yo testigo directo, un joven de 18 años decidió –más bien con el ‘will’ que con el ‘going to’- presentarse con una escopeta en el lugar donde se estaban celebrando las fiestas de la patrona.  Su padre, viendo que su hijo se había llevado el coche y le faltaba un arma, llamó a un vecino y fueron a buscarlo rápidamente. Finalmente le quitaron la escopeta y no sucedió la tragedia.
El porqué está claro: este chico, no demasiado sociable, es víctima de burlas, bromas pesadas, insultos… e imagino que en algún momento del miedo causado por una pandilla de menores macarras que ni hacen ni dejan hacer. De esos que se pasean por las calles sin camiseta descubriendo un torso de tamaño muñeca y un palmo de calzoncillo Calbin Kleino.  De esos que se ríen de sus propias carencias académicas y cuyos padres prefieren pegar al profesor e invitar a su hijo a ‘gordas’ para que sea un hombre. Fue a buscarlos.
De esto me enteré después de unas minivacaciones en el sur donde tuve algo de tiempo para minireflexionar sobre algunos miniproblemas enlazados con recuerdos de la misma temática.
Mi infancia, ya no juventud, fue bastante agridulce en lo que a amistades escolares se refiere. Simplemente lloré hasta que mis ojos fueron piedras. 'La que canta con lobos' escribió un relato al respecto que me trajo de nuevo esas ideas al frente. De ahí que finalmente escriba sobre ello.
Entiendo a este chico, no comparto su método. Pero un pensamiento me entristece y asusta cuando comparo ambas situaciones: el pueblo.
Yo vengo aquí cuatro días mal contados y aunque tenga problemas con alguien, que los tengo, suelo dejarlo pasar en pro de la armonía general del grupo y de mis jaquecas. Total, al quinto me largo. Lo tengo fácil. Pero este chico, que vive aquí, hace su vida aquí y no tiene ningún sitio ni abrazo donde vomitar, donde desintoxicarse más allá del abrigo familiar... Es una cárcel, y tan pequeña que ni siquiera puedes elegir las sogas que te estrangulan ni los compañeros con quien inventar las mejores anécdotas. Y así tantos…
Espero que, como la mayoría, sepa utilizar todas esas angustias, llantos, toxicidades e insomnios para ampliar su mirada, serenarse y elevarse más allá de incendios y mareas. Hasta que sus frutos caigan hermosos y germinen semillas buenas y puras.
Vete, pero no para huir y olvidar. Respira otro aire y crece.

20 comentarios:

  1. Sobre todo porque no merece la pena que por la gentuza te jodas la vida.
    Me sumo a ti y a la que corre con lobos, ya leerás en septiembre mi "dulce niñez" si te apetece.
    Tiene gracia, lo iba postear ayer y pasé.
    Pero hasta que te das cuenta de que no merecen la vida tu vida ha sido un infierno.

    Besos

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    1. La que canta con lobos, no corro jajaa. Un saludo!

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    2. Oye, pues correr con lobos debe ser una maravilla... muy de moda, por cierto...

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    3. Es cierto, Verónica, cuando dices que ibas a postear "Dulce niñez", que a veces noto como si, aun en la distancia, las reflexiones fluyesen en paralelo cuando os leo. No sé, es curioso...(llevo poco aquí, añado).
      Besines! Espero impaciente!

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  2. Ese chico, seguramente sabrá dentro de un tiempo que hay otras armas culturales que no hacen daño a nadie pero sirven para liberarte, y resucitar de las cenizas como un fénix. La cultura es la mayor arma. No tengo duda de que es la propia vida la que te va enseñando a vivir, y después de las tormentas siempre viene la calma, después del llanto, la risa florece. Todo son ciclos y del sufrimiento se aprende, se crece, se sale. Muchos besos y gracias por compartir con nosotros todo esto :)

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    1. Armas culturales, enriquecimiento, sed... La sed que nos lleva a todos, a los mismos, a unos cuantos, al mismo río...
      Besos!! Gracias a ti por el empujoncito ;)

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    1. Cuenta la leyenda...
      Yo tengo un par de ejemplares, eso sí, a contrarreembolso y sin instrucciones. Los daban con el National Geographic, eran otros tiempos...

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  4. Buenísimo, y ya creo yo que hay otras armas que desarman. Un abrazo.

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    1. Y cómo nos gustan esas otras, tan sutiles y eficaces...
      Otro!

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  5. A lo largo de la vida te van a poner a prueba y no es cuestión de matar al enemigo, a no ser que sea tu vida o la de él, sino de vencer al enemigo.
    Saludos y buen tema!

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    1. Pasión en el amor y serenidad en la batalla.
      Los enemigos se suelen vencer solos si no son dignos...
      Gracias y bienvenido!!

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  6. Demostrar al enemigo quien es el más fuerte, es un plano que se sirve frío...

    Besos.

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    1. Así pasa, que luego no nos caben los botes de caldo en el congelador...
      (Me he imaginado en una marisquería pidiendo mapa del Océano Atlántico en su tinta...jaja!)
      Besos!!

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  7. mira es un gustazo
    leerte,
    así,
    sin más.
    un saludo.

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    1. Jajaja! Gracias, David! También lo es contigo, la diferencia es que normalmente te lo tengo que decir a través de un guiño.
      Un abrazo!

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    2. mientras no te haga vomitar ya me doy por satisfecho. he vuelto para volver a leerte.
      un abrazo.

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  8. Respuestas
    1. Es que huir es aceptar y olvidar es morir joven. :)

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