miércoles, 8 de agosto de 2012

Juegos artificales


Hervidero de sangre,
chof andante.
Capítulo abierto de los cielos
y de los hielos ríos
y de la boca sellos
y de las uñas diente
corrupto
del ansia ferviente
saciado de labios,
cansadas de espaldas.
Ardor de la última entraña
en el paladar del vino y las injurias meditadas.
Al fondo de los cojines y las monedas 
grávidas.
Y después colores fríos,
violetas.
Tras una explosión intestinal
de indigestiones pétreas
y pasiones comerciales.
Allá,
donde nadie mira abriendo la boca.

7 comentarios:

  1. No concibo el cansancio de unos labios, querida, lo siento. Y ese vino de la injuria tan Baudelaire... A veces presiento (y temo) que puedas leer mi mente, querida alma maldita.

    Besos.

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  2. Yo no miro allá, miro de frente a estos versos y me bebo un buen vino, todo lo demás se consume entre idas y venidas si la sangre es caliente, el violeta luce sobre el corazón y los labios juegan por un rato y extraen placer hasta de la sombra.

    Y ahora me voy, pero te dejo un beso, que no se diga...

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  3. Cuidado con las indigestiones intestinales y más si son poéticas. Un beso lleno de fuego como tus versos :)

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  4. Caminando por la vereda/ los niños eran monstruos/ Capitán/ los versos cubrieron la ciudad/ como si nada ya/ fuese necesario.

    Un beso.

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  5. No concibo el mundo sin el violeta, el vino y las espaldas...

    Besos.

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  6. Hay cielos que tienen gastroenteritis...

    Saludos y un abrazo.

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