lunes, 11 de junio de 2012

Terapia de desmierde

Hoy es de esos días en que los castillos resultan ser de arena, como los relojes.
Es cierto que hace viento, es cierto que mis castillos son demasiado altos y los cimientos se construyeron bajo la dirección de un contratista de bajo presupuesto... Maldita burbuja...
He especulado con mi propio destino, invertí en acciones de mi capacidad, s.a, compré bonos de opositor a largo plazo y, sin embargo... 
Todo parecía ir bien, era un valor seguro.
Ahora la volatilidad ha contaminado el aire, ha asfixiado la confianza y nadie arriesga, porque soy aire...o gasolina.
Para mí misma he dejado de ser, tantas cosas... Aposté demasiado fuerte a pesar de mí, a pesar de que sé a dónde pertenezco. Los años me enseñaron a ser conciencia, a ser crítica, sudor y consecuencia.
He jugado a numerar las hojas de un diccionario, he escondido libros bajo el colchón, he dibujado premios que nunca recogí, he cantado canciones que no existían... Aún no sé el porqué...lo cierto es que me fui.
Me dejé llevar por la estadística, huí de lo bohemio, del arte, de la literatura...
Siempre he pensado que las pasiones serían duraderas si no las convertía en imposición, si no las cuadriculaba en horarios y resultados. Siguen siéndolo después de veinticuatro años, debe ser que funciona.
He elegido un camino del que no hay retorno, ningún cruce lleva a la casilla de salida. Tampoco lo pretendo.
Odio perder el tiempo, odio perder mi vida en decisiones erróneas, pero me arden los pies cuando soy consciente de que, ese, tampoco es mi sitio...
Ahora, que tengo verdadera hambre, que despertó más la sed en el desierto cuando ya sólo esperaba el desfalleciemiento, encuentro que todo ha cambiado. Nada funciona como antes. Mi Estado ha quebrado.
Y en medio de la desolación, del fraude, la decepción y la soledad más allá de cuatro tristes cañas cada fin de semana, aquí me hallo, escribiendo, sujetándome en la idea de que, detrás de todo este entramado, de los versos y las cursivas, hay personas cuyas manos se alargan como enredaderas, sedientas de cafés y cigarrillos, de jazz, de sinfónicas, aguarrás y coloquios.
De que a pesar de mí, la otra sigue estando.

(Terapia de desmierde, que lo suelo llamar yo)

12 comentarios:

  1. Sabes? Yo me alegro mucho de que tú y tus pasiones sigáis estando a pesar de la hedionda crisis global.

    Besos!

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  2. No me gusta el café ni el tabaco, pero sí el jazz! jaja. Estás voluble y me gusta ver como cambias, me recuerda la frase de Heráclito.. todo fluye.

    La "otra" siempre será otra. Y tu eres tú ;)

    Un abrazo!

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    1. Esto se parece un poco a una jam session, con el jazz y los cambios inesperados... Persona sanota, di que sí! Un beso!

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  3. Es una época convulsa, volátil como tú dices, y muchos días la mierda nos aplasta y cuesta salir de ella, pero si vuelves a apostar puede que haya suerte.

    Qué gusto leerte en prosa (bueno, y en verso también ^^)

    Un beso!

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    1. :)Bueno, dentro de la responsalibidad y el olor a 'porqueriDa' que me acompañan, vuelvo a apostar, quien no arriesga no gana. Eso dicen...
      Escribiré más prosa pues! jeje Un besín!

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  4. Qué certera, qué puntual descripción de tu presente, del de tantos tan poco visto.

    Puedo pasar días fumando Amsterdamer mientras escucho a Coltrane (soy más de Coltrane o, por ejemplo, Parker que de Miles, Miles siempre me ha parecido un genio con tendencia a la ilustración moderna, y también me gusta Mingus, aunque estaba más allá que aquí, o Sonny Rollins, uf, cómo excita Rollins, aunque para excitar Lester Young, oh... ¿has visto Autour de minuit, Alrededor de medianoche (1986) de Tavernier? La interpreta Dexter Gordon, evidentemente, mejor saxofonista que Lester, y cómo toca, cómo sueña, cómo bebe. Lo adoro. Parafraseando a Faulkner, entre Gordon y la pena, elijo a Gordon.

    Un abrazo, Núria.

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    1. Uff... Bueno, los cuatro muy destacables en una larga lista, aunque me decanto por Mingus, enseguida distingo su estilo del resto. A Sonny Rollins no lo conocía, pero sí, más Lester. Aunque para esos menesteres el blues es infalible o, ya puestos, un nocturno o una sonata, ainss... ¡La peli me la apunto! Ya sólo por cómo lo describes... Ahora tiendo al free jazz o el jazz postmoderno. The Bad plus, por ejemplo, para poner los altavoces y tirarse al suelo.
      Escuché esto hace un par de días: http://www.mixcloud.com/clubetiquetanegra/descubre-la-historia-de-una-de-las-canciones-mas-importantes-e-impactantes-del-jazz/
      Un abrazo! Gracias por el aire fresco...

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  5. El sentimiento que expresas aquí está generalizándose estos años, me temo.La política apesta tanto que ya es imposible disimular el hedor, pero lo triste es que muchos electores parece ser que tienen la pituitaria atrofiada y las entendederas también.Ojala despertemos un día de una puñetera vez y recuperemos el norte y la ilusión. Saludos.

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    1. Si al menos la culpa fuese de ellos...Ahora hay una tendencia a la caza de brujas pero, ¿quién es el verdadero culpable? Estoy en ese grupo que combina ideas de allí e ideas de acá y ningún partido le convence. Todos pecan. Es cuestión de recibir aire fresco y desencasillar cosas que a día de hoy nos parecen imposibles, las reglas de juego. Hubo un tiempo en que pensé meterme en política, lo descarté cuando entendí que a una persona honrada no la quieren en ningún lado, es así. Saludos! Y mucha ilusión!

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  6. tu terapia es una buena ayuda para este opositor desencantado

    saludos

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    1. Uff...Yo la he dejado hace menos de un mes. Es difícil cualquier camino, y la verdad es que cuando estás dentro del rol opositor, barajar el sector privado de nuevo da cierto pánico. Veremos. Te deseo mucha suerte, y sobre todo, paciencia.
      Saludos!

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