jueves, 17 de mayo de 2012

Cajas apiladas

Todo lo que fue nuestro,
todo lo que fue tuyo
que antes fue mío y ahora...
Ahora, ¿quién lo quiere?
Ahora no es de nadie.
Todo lo que fue mío
que antes fue tuyo,
eso lo guardo porque si no,
¿qué me queda?



Todo lo que fue tuyo,
miradas de amor y otras cosas, 
todo eso ¿dónde duerme, 
dónde se conserva?
Día tras día, hace tras hace:
esa es mi condena.
Riego mis abrazos y mis besos dados,
lo que fue de ti, lo que fuiste en mí
porque si no...nada de mí, nada de ti.

2 comentarios:

  1. Debería existir un limbo para dejar las pertenencias que nacieron y vivieron en un amor ya muerto.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, los pisos de ciudad son demasiado pequeños, pero me resulta extraño tratar de desconocido a quien durmió en mi cama, no sé. Saludos!

      Eliminar