sábado, 25 de abril de 2015

En el día funesto

En el día funesto
Apago tu vela.
No haré una disertación espléndida
Ni seré trágica u honesta.
Te has ahogado en una charca
O en un océano vigía
Como se contemplan lejanas las estrellas
O se observan las células microscópicas.
Es infinita la mano occidental
Pero estamos  ya saciados
Y el orgullo del hombre
Necesita límites y oyentes.
Son esos mares tuyos
Las lágrimas de todos
En una charca
De la que beben los perros domésticos.
Y ahí estás en cambio,
Irremisible y único,
Hundiéndote sempiterno
En mi solidaridad.
Acaso la culpa sea de los nombres.
De la exactitud.
De la pregunta.
¿A dónde vas?
¿A qué hora llegas?



martes, 31 de marzo de 2015

Ausencia y temporalidad

Conocerte ha sido,
en cualesquiera de sus acepciones,
la mayor tragedia a que podría sobrevivir
un ser inanimado como yo.

Qué se dice cuando algo deja de ser,
como un deshecho deja de hacer.

Así me voy desiendo y siendo
como si te fueras en otoño
y tuviera que ser yo
pulmón y sostén
de esta fauna enloquecida.
Tanto se han acumulado estas hojas secas...

que no llego a saber cuándo hiela
más que por la ida y venida
de los pájaros sin nombre.

A veces mares el deseo de derribar
esta seca lápida del tiempo.
Otras no queda que adaptarse
a esta sombra terrible
que viste de entierro mi presencia.

Bien podría una cueva ser refugio
como podría un desierto ser un patio de luces
cuando uno se acoge
a la temporalidad.

Sin embargo,

me parece ser el centro del universo
infinitamente expandido
cuando este agujero inhóspito
me sigue resultando
no más que un agujero
sin pasado ni huésped.
Sólo soy un ser en potencia
de ser acompañado.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La vida acercada



Se nos acabó la vida
apenas entraste
por aquella boca saciada de hambre
donde no había aldaba ni silencio.
Pensé en los años con que mira mi madre
y los años que miran a mi madre
como hidrópicos ancianos a la orilla de un océano
que va siendo desembocadura
y cada vez más río.
Se nos acabó la vida en la consciencia,
cuando quisimos concretamente
y no oíamos los árboles caerse en ninguna parte
-tanto da por muertos que por sordos-.
Cuando nos dimos cuenta eramos niños
que apenas recordaban su vejez
al gargajeo del café amargo.

domingo, 19 de octubre de 2014

Me sujeto de ti

Me sujeto de ti
como el pájaro aturdido
que anida en el alféizar
entre el soplo céfiro
y el quicio dilatado.
Acurrucado posarse sin especie
como no queriendo
ni pájaros ni hombres.
Dejarse sempiterno volátil
concediéndose a una mano suspendida.
Me sujeto de ti
como el aire se sujeta a las banderas
y el tiempo a los ojos que le miran.
Así como un reflejo
ansía tras la ventana
una noche oscura,
aguardo en el desencuentro
tu presencia.

jueves, 9 de octubre de 2014

Al efecto de tu presencia

Bullente en la penumbra del aire
eternamente en la penumbra,
soy carne.
Tan larga como el vértigo
estiro la esperanza
con la esperanza de tropezar los engranajes
de este desalmado cautiverio
en donde todos los horizontes.
Anhelo tu presencia
como la curva de una copa una gota fría.
tangente sutil dibujo lento
Quemo esta ardiente soledad sin límite
en esta llamarada sin consecuencia.
Esperando a que llore nuestra casa
miro que las aves de la orilla
se sumerjan quince metros.
Sin estado ni forma
extraño tu ombligo recipiente.
El órgano cóncavo.
La prueba.